Declarações dos atores: |
Roberto Gómez Bolaños (Chespirito) cuenta que para él nadie era estrella en el programa:
"El equipo juega bien cuando todos forman un conjunto. Evitar el estrellismo, incluyendome a mi..jama...Hubo programas en que me dijeron, oye en el programa del Chavo el que menos salió era el chavo. Bueno porque la trama no requería que saliera más, entonces eso lo cuidé siempre.."
Carlos Villagrán (Quico) explica su salida del programa:
"Empezaron haber un poco de envidias, egoísmos, celos artísticos por parte de los otros compañeros, porque al que más buscaban era a Quico, al personaje Quico, no a Carlos Villagrán, al personaje Quico...porque por lo pintoresco, los cachetes inflados.., la forma de llorar, todo eso era como que más llamativo..¿no? Y ahí empezó a haber distanciamiento y todo ese tipo de cosas, y bueno yo... preferí salirme del programa, antes que me sacarán y ese tipo de cosas. Sacaron de a poquito a Rubén Aguirre y a Edgar Vivar concretamente, de la chilindrina que siempre le tuvo envidia al personaje de Quico, ¿no sé por qué?.. le tuvo envidia yo creo porque destacaba más que la misma Chilindrina, ella fue creando cosas en entrevistas hablaba mal del personaje o de Carlos Villagrán."
Carlos Villagrán explica cómo fue el trabajo de formar el personaje Quico y como aprendió el doblaje al portugués:
"Hacer un papel, como
hacer una torta, le pongo un poco más de mantequilla..a ver pruebo, no creo que
le falta huevo..le pone huevo..y lo fuiste llenando de riqueza..¿no?..le fuiste
poniendo porque yo sabia que yo garrrrr podía y se lo aplique en el llanto a
Quico, mas nadie sabia que yo podía hacer ese sonido gutural, pero yo se lo
apliqué a Quico para enriquecer al personaje. Entonces yo lo fui formando...nadie
sabía que yo podía hablar con los cachetes inflados, que es una facilidad que
yo tengo..eso le aporté al personaje, entonces yo digo que, pos yo lo fui
haciendo, lo fuí enriqueciendo, fui respetando un libreto que me dieron, pero
el personaje en sí cada uno lo fue haciendo. Tuve que aprender el
idioma..aprenderme el show..falar em português..¿no? a doblar al personaje,
porque a Quico ustedes están acostumbrados a oírlos..Mamãe..qrrrrr,
mira mami me pegó el Chavo. Pero en Brasil el que lo doblo lo hizo muy nasal y
muy cerrado eh mamá , es tudo mal.. el Seu Madruga entonces yo tuve que
aprender a imitar al que me doblo para que hubiera semejanza entre imagen y
audio."
Maria Antonieta de las Nieves (Chilindrina) recrimína a Carlos Villagrán:
"En la mejor época de nosotros, estábamos tan ocupados trabajando, aquí, haciendo programas de televisión, que no podíamos ir a trabajar todo lo que nos pedian a todo centro y sur América. Y él gracias al programa exploto la imagen de todos nosotros -perdón que lo diga así, siempre he hablado de una manera clara- es que... Y, ganó lo que quiso con el nombre del señor y trabajando a espaldas de la vecindad del Chavo del Ocho lo que nosotros no teníamos tiempo de hacer."
Rubén Aguirre cuenta que él fue quien integró al elenco a Carlos Villagrán:
"Lo lleve a una fiesta y me lo senté aquí (en su muslo), a Pirolo, entonces era Pirolo, para que hiciera un mono de ventrílocuo, una sketch que yo le había enseñado. Le gustó tanto a Roberto, que lo contrató para...entonces me molesta que alguien que yo haya recomendado se haya portado de una forma tan sucia..tan.. poco digna, ¿verdad?, como se porto él. Todos tenemos pruebas, que adonde quiera que voy, Quico hablo peste de Roberto, eso aquí en México le llamamos dar de patadas al pesebre."
Edgar Vivar relata el momento en que se enteró de la muerte de Ramón Valdés:
"Cuando él murió venía
yo regresando de Guatemala, bajaba yo del avión y la sobrecargo que abre la
puerta, el personal de tierra de la aerolínea..dice ah! el señor Barriga, oiga
se murió don Ramón. Mucha gente, muchísima gente, pero gente del pueblo
no familiares no...amigos del ambiente artístico no creas, estaba ahí Ramón
Aguirre. La gente nos daba el pésame a nosotros. Cuando metieron a Ramón
Valdés a la gaveta la gente comenzó a aplaudir."
Roberto Gómez Bolaños habla de su gran amigo Ramón Valdés:
"Una especie de envidia de la buena, acerca de sus facultades de expresividad. Ramón podía hacer un gesto hosco y uno se ponía a temblar, yo pensaba que no me encuentre a uno de estos en la noche en una calle, y luego al instante una sonrisa y lo adoraba uno porque era de una simpatía genial. Un poco descuidado, quizás no llegó a figurar más, no por falta de facultades, sino por...pos no tenía mucho interés en eso."
Maria Antonieta de las Nieves la admiración y cariño que siente por Chespirito:
"Yo he tenido mucha fortuna, soy una gente muy afortunada, tuve unos padres maravillosos, tengo el mejor marido del mundo, pero aparte yo necesitaba algo en mi vida, y ese algo fue Chespirito. Yo siento que somos un poquito como matrimonio, él hizo a la Chilindrina y yo me siento mamá de la Chilindrina, sin ese padre tan maravilloso, tan inteligente que le dio todo, la Chilindrina no existiría y yo no hubiera sido feliz en mi carrera. En el momento en que me dijo Roberto chico que le iban a hacer un homenaje, dije yo de alguna manera tengo que hacer algo para agradecerle tanto cariño para agradecerle mi admiración para decirle que la Chilindrina también lo admira..deje todo lo que estaba haciendo y (le entrega un cd)...ojala que te guste Roberto. Es para él solito no voy a decir... Dice, la Chilindrina homenaje para Chespirito, todas esas canciones tan bellas que cantamos en el programa, me atreví a cantarlas, mejor que Chesprito eh..si, si. Pero en cada una tengo un mensaje muy bonito para ti...Gracias Chespirito."
Roberto Gómez Bolaños cuenta como se realizaban las grabaciones:
"No permitía yo las improvisaciones en la grabación definitiva, antes sí, me decián oye o a media grabación a veces una, lo que llamamos una morcilla, una improvisación y a veces se reián los técnicos y a veces no, me gustaba y consideraba yo que era adecuada al personaje a la historia del momento a todo eso y era buena, ok pero va nuevamente se va a grabar nuevamente porque hay que encuadrarla bien hay que oírla bien, entonces ya lo que salía al aíre no había una sola improvisación."
Rubén Aguirre cuenta de sus inicios:
"En televisión vi una
manera de ganar más rápidamente popularidad que en el teatro, estar más
pronto en al ánimo o conocimiento del público. Lo primero que hizo fue
internacionalizarme...¿verdad?...eso fue lindo cuando nos dieron la noticia de
que Guatemala había comprado el Chapulín Colorado, no lo podíamos creer. El
segundo país que lo compró fue Panamá...¿como es posible que hasta Panamá
podamos llegar?..eso no es posible..no lo podíamos creer. Nos dio una calidad
de estrellas, un estrellismo, un poco de estrellismo, porque adonde quiera que
íbamos un autógrafo, no se era unas sensación que no habíamos experimentado
nunca ninguno de nosotros. Ya no fue vivir la vida que tu quieres así nada más,
tienes que pensar siempre que eres un ejemplo, que eres una persona conocida a
la cual el público quiere, especialmente niños, entonces tu comportamiento
tiene que ser cuidado. Por ejemplo cuantas veces tuve que rechazar ofertas de
anuncios de cervezas o de brandis o rechazar también algunas propuestas para
trabajar en cabaret..¿Verdad?..a pesar de que había una oferta de dinero muy
fuerte... no decir no yo... no me interesa trabajar haciendo chistes burdos o
diciendo malas palabras... o no... no voy hacerlo"
Roberto Gómez Bolaños y sus ideas a la hora de realizar los libretos:
"Si había algo que a
mi me disgustaba, aunque estuviera seguro de que sería un factor de éxito, lo
eliminaba, nunca traté de satisfacer a la gente, si no que coincidieran conmigo.
He tenido la fortuna de que los ratings
famosos me acompañan y me distinguen favorablemente, pero no me interesa ni las
opiniones de encuestas para ver qué quiere el público para darle eso...no. Yo
no pregunté que frase les gustaría en Chile o en Argentina o en Guatemala o en
España, no yo puse las frases que a mi me gustaban conciente de que algunas no
tendrían una traducción muy limpia, pero finalmente le gustaron al público"
Roberto Gómez Bolaños expresa el cariño del público chileno:
"El
taxista que no nos quería cobrar transporte, Florinda comprando dos pares de
botas, creo que era en Valparaíso, y se las regalaron y no hubo manera de
decir este.. No se las pagamos..No. Y hubo una señora, el colmo de todo, que oyó
que yo había querido comprar una casa, pero yo lo había dicho de chiste, era
de Quintero, una casa muy bonita...yo voy a comprar una de esas, lo dije así de
chiste pero ella...lo publicaron los periodistas y ella pensó que lo había
dicho de verdad y me llevó los papeles de propiedad de una casa que me quería
obsequiar".